Mujer y autorrealización 

El término autorrealización se ha utilizado en distintas teorías de la psicología con significados distintos. Lo introdujo originalmente Kurt Goldstein, teórico organísmico, para hacer alusión a la realización del potencial del propio individuo. Desde el punto de vista de Goldstein, se trata del motivo principal del organismo, el único motivo real: “la tendencia a realizarse a sí mismo tanto como sea posible es el impulso básico… el impulso de autorrealización.” Es la tendencia que tenemos todos los seres humanos a desarrollar al máximo nuestros propios talentos y capacidades, lo que hace que nos sintamos satisfechos y orgullosos de nosotros mismos. Es la ultima, pero más importante de las necesidades del ser humano (Maslow). El cumplimiento de esta necesidad hace que nos realicemos plenamente como personas.

 Tras esta breve introducción os cuento que hace unos días tuve una conversación con una persona a la que aprecio mucho y cuyos valores y pensamientos siempre me han parecido extraordinarios y llenos de mucha lógica, de mente abierta y bajo pocos estigmas y estereotipos.

 Todo comenzó hablando de una chica de 34 años, alta ejecutiva, madre de tres hijos y cuyo trabajo le exige viajar mucho y no poder ver a su prole durante días. En ese momento, esta persona me dijo: “sólo es dinero, no lo entiendo” y ahí comenzó nuestra discusión.

Yo le planteé varias preguntas: ¿si fuese un hombre hubieses pensado lo mismo?, ¿Por qué una mujer que se prepara durante toda su vida, estudia, se implica en su trabajo, sigue mejorando diariamente, se esfuerza al máximo y consigue llegar a obtener un gran puesto de trabajo y con eso autorrealizarse de manera profesional, decide ser madre y debe renunciar a todo por el hecho de ser madre?

¿Qué ejemplo damos nosotras si el mensaje que les mandamos a nuestras hijas, sobre todo, aunque también lo hacemos con nuestros hijos varones que continuarán transmitiendo nuestro legado, es que deben prepararse para el mundo laboral, para la vida, pero que cuando tengan hijos deben renunciar a todo y que sólo si son hombres podrán optar a puestos de trabajo superiores, ya que estos implican más tiempo y deben dedicarlo a sus hijos y renunciar a lo que  con tanto esfuerzo han conseguido?

Ante esto, la otra persona reaccionó y yo, que soy madre de una niña, sólo le dije:

 Yo, a mi hija, le voy a enseñar, con mi ejemplo, que puede hacer y conseguir lo que ella quiera, que no permita que nadie le diga lo que tiene que hacer y que ella es lo más importante de mi vida, que la quiero muchísimo, pero que yo no renuncio a mi profesión y a ser quien quiero ser porque esto es lo mejor que le puedo legar, además del amor que siento por ella.

Rosi Palenciamadre_trabajadora

¿Qué es la neuropsicología?

La neuropsicología se encarga de estudiar la relación entre los procesos mentales y conductuales y el cerebro.

Por lo tanto un neuropsicólogo es el profesional que se ocupa del diagnóstico y tratamiento de los problemas cognitivos, conductuales y emocionales producidos por los diferentes procesos que afectan al funcionamiento cerebral normal.

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¿QUÉ SON PROBLEMAS COGNITIVOS?

Los problemas cognitivos se dan cuando se encuentran afectadas algunas de las siguientes funciones mentales:

  • Atención
  • Memoria
  • Lenguaje
  • Funciones ejecutivas (planificación, resolución de problemas, flexibilidad cognitiva…)
  • Razonamiento
  • Habilidades visoconstructivas
  • Orientación espacial y temporal

¿CÓMO TRABAJA UN NEUROPSICÓLOGO?

En primer lugar, es necesario realizar una evaluación neuropsicológica: mediante entrevista y pruebas se valorará cuáles son las funciones con un rendimiento más deficitario. Posteriormente, se realizará el plan individualizado de neurorehabilitación en base a las funciones que sea necesario trabajar, y de este modo alcanzar un grado óptimo de funcionamiento cognitivo, emocional y funcional.

¿CUÁNDO ES NECESARIO ACUDIR?

Es necesario acudir a realizar una evaluación neuropsicológica en casos donde ha habido un daño cerebral, como puede ser tras un ictus, traumatismo craneoencefálico, en casos de tumores cerebrales, enfermedades neurodegenerativas, como demencias, esclerosis múltiple… o enfermedades del desarrollo, como epilepsia, parálisis cerebral, trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)…

También se recomienda en todos aquellos casos en los que tiene lugar un deterioro de las funciones cognitivas o una alteración del comportamiento donde se sospecha que puede ser consecuencia de un daño o una alteración patológica del funcionamiento cerebral.

Elena Acevedo