Quitar el pañal:¿está preparado/a?

El control de esfínteres es un paso que nuestros pequeños comienzan a dar entre los 18 y los 36 meses, en un rango general y más amplio, aunque lo más habitual es que comiencen a retener el pis y la caca entre los 2 y 2,5 años.

Estas edades son una media estimada, como pasa con los percentiles y que a los padres tanto nos preocupa. Esto no quiere decir que necesariamente tenga que ser justo a esa edad y que si no sucede así sea un problema. Cada niño tiene su propio ritmo y no debemos forzar una situación para la que vemos que aún no está preparado.

Las escuelas de dos años están pidiendo a los padres que sus niños ya sean continentes cuando comiencen el curso y que deben quitarles el pañal, algo que no siempre puede cumplirse, ya que muchos niños cuando comienzan ni siquiera tienen dos años y otros aún fisiológicamente  y neurológicamente no están preparados.

La secuencia habitual de la adquisición de control de esfínteres es la siguiente:

  • La continencia fecal nocturna
  • La continencia fecal diurna
  • La continencia urinaria diurna
  • La continencia urinaria nocturna

¿Qué señales me indican que mi hijo está preparado para dejar el pañal?

  • Comienza a pedir que lo lleves al baño o notas que le molesta el pañal mojado.
  • Ya dice pipí o caca y lo reconoce.
  • Hace gestos para hacer pis o caca, como agacharse, aunque lleve pañal.
  • Cuando nos ve ir al baño nos sigue, muestra interés e intenta imitarnos.
  • Comenzamos a quitar el pañal seco, lo que quiere decir que aguanta tres o cuatro horas sin hacer pis.
  • Ya tiene equilibrio y coordinación y comprende órdenes sencillas.

¿Qué pasos podemos seguir para quitar el pañal?

  • Hablar con el niño de lo que vamos a hacer, darle muchísima importancia y festejarlo como un evento muy importante, ya que es mayor y por eso va a dejar el pañal. Le haremos una fiesta, una cena especial, una comida especial… y haremos hincapié en lo que celebramos.
  • Armarnos de paciencia
  • Eliminar el pañal y no sustituirlo por braguitas absorbentes ni nada parecido.
  • Usar ropa fácil de quitar
  • Poner al niño al baño, orinal… cada poco tiempo (cada hora, hora y media) y sentarlo habitualmente en las horas que suele hacer caca (tras las comidas, cuando se levanta…)
  • Mantener una actitud relajada y reforzar cada vez que el niño lo haga en el lugar indicado. Si se lo hace encima no castigar. Reforzar siempre la conducta adecuada.

¿En qué momento el control de esfínteres inadecuado comienza a ser un problema o trastorno que debería tratarse?

En el caso del pis (enuresis): a partir de los 5 años.

En el caso de la caca (encopresis): a partir de los 4 años.

Enuresis:

  • Emisión repetida de orina en la cama o en los vestidos (sea voluntaria o intencionada).
  • 2 episodios semanales durante por lo menos 3 meses consecutivos o por la presencia de malestar clínicamente significativo o deterioro social, académico  o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.
  • La edad cronológica es de por lo menos 5 años (o el nivel de desarrollo equivalente).
  • El comportamiento no se debe exclusivamente a una sustancia (p. ej., un diurético) ni a una enfermedad médica (p. ej., diabetes, espina bífida, trastorno convulsivo).
  • Especificar tipo: Sólo nocturna, Sólo diurna, nocturna y diurna

 

Encopresis:

  • Evacuación repetida de heces en lugares inadecuados, sea involuntaria o intencionada.
  • Por lo menos un episodio al mes durante un mínimo de tres meses.
  • La edad cronológica es por lo menos de 4 años (o un nivel de desarrollo equivalente
  • El comportamiento no se debe exclusivamente a los efectos fisiológicos directos de una sustancia, ni a una enfermedad medica, excepto a través de un mecanismo que implique estreñimiento.
  • Primaria: nunca ha habido continencia
  • Secundaria: ha habido durante al menos 1 año
  • Retentiva: rechazo al orinal, deposiciones poco frecuentes, retención,  multiples episodios de ensuciamiento, involuntaria, por alteraciones fisiológicas. (si estreñimiento)
  • No retentiva: un entrenamiento inadecuado, reacción fisiológica ante estrés ambiental, conductas de oposición ante normas. Suele ser primaria.

 

Tratamiento:

En el tratamiento de la enuresis (pis), que suele ser más común que la encopresis (caca), está demostrado que el más eficaz es el psicológico, tras descartar que pueda haber un problema médico .Habitualmente se está haciendo todo lo contrario, es el pediatra el que se ocupa tratando de reducir la cantidad de pis que hace el niño, cuando el problema no está en la cantidad, sino en el control del esfínter.

El tratamiento de la encopresis puede hacerse conjuntamente junto al pediatra, ya que muchas veces, hay una parte más fisiológica asociada al estreñimiento, junto con otros factores psicológicos a tratar (fobia, problemas de conducta, problemas emocionales…).

 

Rosi Palencia

Psicóloga Sanitaria

Palencia&acevedo psicólogos

 

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Miedos y fobias

 

El miedo es una emoción  normal, real y adaptativa, porque nos pone alerta y nos prepara para huir de situaciones peligrosas. Es aprendido, en ocasiones, por nuestras propias experiencias y en otras ocasiones por modelado (siendo observadores y participantes del miedo de otras personas, por ejemplo nuestros padres, hermanos, amigos…). Los miedos se transmiten de unas personas a otras y ya desde muy pequeños copiamos lo que vemos.

Muchas veces utilizamos la palabra fobia a la ligera y no tenemos muy claro en que se diferencia del miedo y entonces… ¿en qué momento el miedo pasa de ser una emoción normal del ser humano a convertirse en un problema? Cuando se vuelve irracional y sobrepasa la barrera de lo lógico. En ese momento comenzaríamos a hablar de fobias y no de miedos.

Fobia:

  • Es un temor acusado y persistente, excesivo e irracional, desencadenado por la presencia o anticipación de un objeto o situación.
  • La exposición al estímulo temido provoca una respuesta inmediata de ansiedad, que puede tomar la forma de crisis de angustia.
  • La persona reconoce que el miedo es excesivo o irracional.
  • Se evitan las situaciones fóbicas o se soportan a costa de un intenso malestar.
  • Interfieren significativamente en la rutina diaria , relaciones personales y/o laborales.

Tres grupos de fobias:

Agorafobia: Agora (plaza del mercado de los antiguos griegos).

Temor que algunas personas sienten ante cualquier situación embarazosa o lugar que parezca difícil escapar, o donde pudiera no haber ayuda disponible en el caso de que se desarrollaran síntomas de ansiedad.

Espacios abiertos o públicos, cines, supermercados concurridos, viajes lejos del hogar., pararse entre una multitud, permanecer sólo en casa, viajar en coche….Evitan la situación temida y si tienen que afrontarlos sufren ansiedad intensa y requieren acompañamiento.

Muchos casos se desarrollan tras ataques de pánico recurrentes y por el temor de que vuelva a pasarle surge el trastorno y entonces evitan salir de casa o participar en otras actividades. Algunas personas lo desarrollan sin que le precedan los ataques de pánico. Afecta a un 1-2% de la población.

Fobias específicas: Miedo intenso y persistente a objetos o situaciones claramente discernibles.

Subtipos:

  • Tipo animal: el miedo hace referencia a animales o insectos. Suele comenzar durante la infancia.
  • Tipo ambiental: situaciones relacionadas con la naturaleza y fenómenos atmosféricos (tormentas, precipicios, agua). Comienzo en la infancia.
  • Tipo sangre-inyecciones-daño. Incidencia familiar e intensa respuestavasovagal (incremento rápido de la presión sanguínea y después caída rápida que produce desmayo)
  • Tipo situacional: situaciones específicas (transportes públicos, ascensores, aviones, coches, puentes) más habituales en la segunda infancia y en la vejez.
  • Otros tipos: atragantamientos, vómito, adquirir una enfermedad, a sonidos (cohetes, fuegos artificiales), a personas disfrazadas (niños).

Fobia social: Miedo persistente y acusado a situaciones sociales o actuaciones en público en las que el sujeto se ve expuesto a personas que no pertenecen al ámbito familiar o a la posible evaluación por parte de los demás. El individuo teme actuar de un modo humillante o embarazoso. La exposición a situaciones sociales  temidas provoca una respuesta de  ansiedad .Temen hablar en público y que los demás se den cuenta que son débiles , que están nerviosos, tiemblan. Tienen mucho miedo a equivocarse. Evitan comer, beber, hablar o escribir en púbico por miedo a sentirse en apuros.

El temor a hablar en público y el miedo a las situaciones sociales es muy característico en la adolescencia. Sólo se convierte en un trastorno si el miedo es irracional e incapacitante o el malestar es muy significativo y además  los síntomas tienen que  persistir, al menos, 6 meses.

Puede ser generalizada si se produce en todas o en muchas situaciones sociales o puede ser específica  si aparece sólo en una de ellas (hablar en público, comer en público…).

Tratamiento:

  • Informar a la persona afectada sobre su trastorno (qué es , causas, consecuencias, factores mantenedores del problema, líneas de actuación)
  • Si se producen crisis de ansiedad debemos trabajarlas para poder afrontar las situaciones temidas.
  • En el caso de la agorafobia y fobia social se deberá dotar a la persona de unas buenas habilidades sociales (en cada caso las necesarias)como puede ser : comenzar y mantener una conversación, hablar en público, resolver conflictos, aprender a ser asertivos, hacer peticiones…
  • Reestructuración cognitiva: ser capaces de darnos cuenta como pensamos y actuamos para poder cambiarlo por pensamientos y conductas más adaptativas y que puedan generarnos mayores beneficios.
  • Tareas de afrontamiento de situaciones.
  • Exposición a la situación temida: lo más importante para vencer una fobia es enfrentarnos a la situación que produce ese miedo intenso. Esta exposición puede ser en vivo o virtual (como en el caso de la fobia a volar), gradual o jerarquizada ( se va exponiendo a la persona primero a los objetos o situaciones que producen menos miedo hasta llegar a la más temida) o por inundación (se expone a la persona al objeto temido en el mayor grado de temor y se espera a que este desaparezca del todo).

En el caso de la fobia a la sangre y las inyecciones la exposición se haría de manera diferente, ya que puede producirse desmayo, se ejerce tensión aplicada (tensión de grandes músculos) durante la exposición al estímulo fóbico.

Rosa Palencia, psicóloga sanitaria

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Cómo comunicarnos en pareja

La mayor parte de los problemas que surgen en una relación son a raíz de un fallo en la comunicación: puede ser que no exista la suficiente comunicación o que ésta sea problemática. La clave está en que, entre una pareja, haya un intercambio de opiniones, deseos y sentimientos continuo y que la base de éste sea el respeto, por lo que el estilo comunicativo predominante ha de ser el asertivo, pero ¿qué es la asertividad?

A la hora de comunicarnos existen tres estilos diferentes de respuesta:

El estilo agresivo que consiste en decir lo que pensamos sin tener en cuenta a los demás y sin respetar sus derechos y sentimientos. Se muestra desprecio por su opinión, y se ofende verbalmente. Además se usan gestos hostiles o amenazantes.

El estilo pasivo se observa en las personas que suelen evitar los conflictos, no expresan lo que sienten y lo que quieren, anteponen los deseos y necesidades de los demás a los suyos, y no defienden sus derechos.

Por último está el estilo asertivo, en el que la persona expresa lo que quiere y lo que siente teniendo en cuenta los derechos de los demás, sin humillar y faltar al respeto. No exige las cosas y sabe comprender y manejar adecuadamente sus sentimientos y los de los demás.

Por ejemplo, imaginemos que tu pareja llega tarde a una cita y cómo sería la respuesta en cada estilo:

-Agresivo: “¡Eres un desastre! ¡Siempre llegas tarde!”

-Pasivo: no dirías nada.

-Asertivo: “Siento que no me tienes en cuenta cuando llegas tarde. Me gustaría que la próxima vez fueras más puntual”.

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Algunas claves para lograr ser más asertivo en pareja son las siguientes:

1. No nos leemos la mente

Muchas veces damos por hecho lo que nuestra pareja está pensando y creemos que es la persona que mejor nos conoce, por lo que no hace falta decir cómo nos sentimos, ni lo que pensamos, porque ya lo tiene que saber. Además, también interpretamos lo que la otra persona puede estar pensando o sintiendo erróneamente, lo que también puede dar pie a situaciones conflictivas.

ej. uno quiere salir  a pasear por las tardes pero no lo dice porque espera que la otra persona se de cuenta y lo haga.

Por lo que para evitar estos conflictos conviene expresar nuestros deseos y sentimientos de forma adecuada a nuestra pareja.

ej. “Me gustaría que saliéramos a pasear por las tardes”

2. Especificar nuestra queja o petición

A la hora de hacer una crítica o pedir un cambio a nuestra pareja hay que intentar ser lo más concreto posible. Es decir, hay que evitar las generalizaciones (“todo lo haces mal”) , las descalificaciones  (“eres un desastre, dejas la ropa tirada”) y centrarse en la conducta concreta que no nos gusta de nuestra pareja (“has dejado los calcetines tirados en el suelo, me gustaría que los recogieses”).

3. Buscar momento y lugar adecuado

Es importante buscar un momento del día donde ambos estén tranquilos, relajados y pueda resultar más fácil una comunicación (después de un largo día de trabajo y sintiéndose agotado no es la mejor opción) y también encontrar un lugar adecuado (en el coche mientras uno va conduciendo tampoco es el lugar).

En un ambiente relajado  e íntimo es más fácil que la comunicación resulte más fluida y abierta.

4. Utilizar “Mensajes Yo”

Los “mensajes yo” expresan sentimientos sin reprochar la conducta del otro. Tienen la estructura:

Cuando tú………………..

siento que……………….

y me gustaría……………

ej. una pareja donde es uno de los miembros el que siempre elige los planes del fin de semana sin contar con la otra parte.

Una reacción no asertiva sería: “Eres un desconsiderado, no cuentas conmigo para nada”.

Utilizando un “mensaje yo” quedaría de la siguiente forma:Cuando tú decides el plan del fin de semana sin contar conmigo siento que no me tienes en cuenta y me gustaría que lo consultaras conmigo.”

5. Cuidar el lenguaje no verbal

El lenguaje no verbal influye en un alto porcentaje en nuestra comunicación. Hay diversos factores como la postura corporal o el  tono de voz que pueden cambiar la interpretación de nuestro mensaje, por lo que hay que tenerlo en cuenta e intentar expresarnos cuidando la forma en que decimos las cosas.

Y para finalizar, resaltar la importancia de, aparte de comunicar nuestros deseos, necesidades, y quejas, expresar también las cosas positivas, lo que nos gusta de nuestra pareja, y decírselo cada día.

Elena Acevedo, psicóloga sanitaria

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En busca de la felicidad

Vivimos en la era de la felicidad, tenemos que estar en un estado de permanente alegría y el malestar no está bien visto. Vivimos buscando una felicidad muchas veces imposible, y nos olvidamos que está en las pequeñas cosas. La felicidad muchas veces es una cuestión de actitud, de elegir ver la vida a través del vaso medio lleno…¿Pero qué pasa cuando no puedes ser feliz?

Se estima que actualmente hay 350 millones de personas en el mundo con un trastorno depresivo, y que para el 2030 sea considerada la principal causa de discapacidad, pero no hay que confundirlo con un estado de tristeza o “estar de bajón”. Todos pasamos por varios estados emocionales y la tristeza es una emoción tan necesaria como la alegría.

La tristeza es una de las emociones básicas   y normalmente la asociamos con dolor, sufrimiento y negatividad, pero tiene una finalidad que la hace imprescindible para lograr un bienestar en nuestra vida, nos ayuda a detectar y aceptar las pérdidas; las pérdidas pueden ser de cualquier tipo, desde la de un ser querido hasta pérdidas laborales, económicas, de salud, materiales…Vivir y expresar la tristeza nos ayuda a detenernos, reflexionar y buscar soluciones y finalmente aceptar esa situación

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Estar deprimido no es solamente sentirse triste. Un trastorno depresivo difiere de la tristeza ya que se da una mezcla de diferentes factores:

  • Se produce un descenso de la serotonina (neurotransmisor de nuestro organismo encargado del estado de ánimo), con lo cual nos sentimos más tristes, apáticos, sin ganas de hacer nada…
  • Para que sea considerado un episodio depresivo, el estado de ánimo bajo tiene que darse durante dos semanas, lo que se manifestará en diferentes síntomas como sentimiento de tristeza o vacío la mayor parte del día, se pierde la capacidad para experimentar placer, el interés por las cosas, hay cambios en alimentación y sueño, pérdida de energía, dificultades para concentrarse, se sienten excesivamente inútiles y culpables, existen dificultades para tomar decisiones…
  • Estos síntomas interfieren con la vida diaria, le impiden desenvolverse con normalidad y producen un intenso dolor a la persona, y a su entorno.

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¿Podemos hacer algo para prevenir la depresión?

No existe una causa conocida para la depresión. Existen diferentes factores que intervienen en su manifestación, y también existen factores que nos pueden ayudar a mantener un estado de ánimo más positivo, algunos de ellos son:

  • Aceptar el malestar: como comentaba al principio, no está bien visto el sufrimiento, la tristeza, el dolor…y es una parte necesaria. Tenemos que permitirnos estar mal, y es la forma de aceptar adecuadamente las situaciones y lograr un equilibrio emocional.
  • Actitud positiva: muchas veces solo nos fijamos en lo negativo, pero tenemos que conseguir una visión mas realista de las cosas que nos pasan. Hay que buscar cada día aquellas cosas positivas que nos ocurren, esto nos ayudará a la hora de afrontar las situaciones que no nos gustan, y facilitará una interpretación menos negativa.
  • Quiérete: es importante conocernos y valorarnos, sentirnos orgullosos de los logros que conseguimos día a día. No hace falta que sean grandes cosas, una imagen positiva de nosotros mismos se va construyendo a partir del valor que le damos a cada pequeña meta conseguida en nuestra vida cotidiana.
  • Vida activa: no es cuestión de tener la agenda a rebosar, sino de intentar todos los días buscar nuestra pequeña felicidad, aquella actividad o momento del día que nos produce satisfacción: un baño relajante, leer nuestro libro favorito, ver un capítulo de nuestra serie preferida, un paseo al anochecer, esa cena que tanto nos gusta…
  • Ejercicio físico: el ejercicio físico produce numerosos beneficios en nuestro organismo a nivel físico y mental. Caminar treinta minutos al día ya nos ayuda a mantener un mejor estado de ánimo además de diferentes mejoras en nuestras funciones mentales que comentaremos más detenidamente en próximos artículos.

Y en el caso de sospechar tener un trastorno del estado de ánimo, lo más recomendable es consultar con un profesional de la salud para que nos recomiende el tratamiento mas adecuado.

Elena Acevedo, psicóloga sanitaria

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