Solo si soy flaca seré digna

Estos días me he puesto ante el ordenador con la intención de escribiros un artículo sobre los trastornos de la conducta alimentaria, sobre todo sobre los dos más conocidos que son la anorexia y la bulimia nerviosa.

 

Para hacerlo he buscado en mis libros de la carrera, los que tengo en la consulta y utilizo de vez en cuando, porque tampoco soy muy dada a etiquetas, sino a solucionar cosas que nos van sucediendo sin darle tanto nombre y en los apuntes del pir (psicólogo interno residente) cuya oposición o plaza de residencia preparamos hace unos añitos ya Elena y yo y con lo que aprendimos muchísimo, sobre todo de psicopatología, incluso más que en los 5 años de carrera. Además este miércoles hablo sobre esto en la radio y también quería prepararme, sobre todo, cosas de carácter más técnico para poder aclararlas si en un momento dado surgen. Al final escribí mi artículo y os puedo asegurar que un artículo de 9, vamos a decir, perfecto, hablándoos de cada trastorno, de sus características, síntomas, criterios diagnósticos, tratamientos… y un largo etcétera. Después de releerlo me di cuenta que no quería hablaros de todo eso. Que esa información podéis encontrarla en cualquier libro diagnóstico de psicología y si queréis me preguntáis y os pongo al día con todo lujo de detalles, además el miércoles seguro que lo hablamos en la radio y así no nos repetimos.

La verdad es que tengo tanto que contaros que no se por donde empezar, pero como decía una profesora mía de música, otra de mis grandes pasiones, empieza por un lado y termina por otro.

Comenzaré por la anorexia nerviosa, un trastorno del que seguro todos habéis oído hablar y al que se hace mucha alusión debido a la moda y de la que se dice que hace apología de este trastorno. Esto es así de cierto. Yo no creo que la moda sea sólo la causante de la anorexia y otros trastornos de la conducta alimentaria, pero es un factor precipitante. No ayuda nada que mujeres a las que se les marcan todos los huesecitos de su cuerpo nos vendan la belleza como un canon a seguir y que además se nos exija estar delgadas para ser buenas. Y encima todo esto se toma con una naturalidad increíble, cuando te dicen… no si adelgazar es sencillo, hay que comer menos, cerrar la boca, dejar de comer cosas que engordan, hacer ejercicio…etc, etc, etc… claro, que se lo digan a todas esas personas que llevan toda su vida haciendo dieta y encima no bajan de peso. Porque cuando hablamos de trastornos alimentarios nos referimos a muchos, aunque los más graves sean anorexia y bulimia.

Cuando releía mi artículo una y otra vez me acordé de uno que compartí en nuestra página de Facebook hace tiempo y que me caló hondo, su título es “cuando tu madre dice que está gorda”, os pongo en enlace por si os interesa leerlo.

En el habla de esto mismo, de cómo se le exige a la mujer estar delgada y que todo en comparación con esto es insignificante y de cómo la sociedad nos impone todo esto y en vez de decir no, basta, no estoy dispuesta, seguimos transmitiéndolo a los seres que más queremos. Habla de cuando una niña es consciente, por boca de su progenitora, de que su madre está gorda y que estar gorda significa ser fea y horrible. Incluso dice, hasta ese momento creía que eras preciosa, en cada sentido de la palabra. Y avanzando más en la lectura encuentro un párrafo que resume todo lo que os quiero decir “aprendí que las mujeres tendrían que ser flacas para ser dignas y respetables. Las chicas deberán vivir así porque su gran contribución al mundo es su belleza física”.

Tras todo esto creéis que os podía contar que es la anorexia o la bulimia? De lo que quiero hablar es de que esa madre y esa niña ocurre cada día y ya no sólo son madres y niñas, son madres y niños, padres y niñas, padres y niños… y que debemos pararlo ya. La moda, las multinacionales, nos quieren vender todo esto, pero nosotros podemos decir NO y empezar por cada casa y enseñarles a nuestros hijos que ellos valen por lo que son, no por lo que pesan. Comencemos educando en otro tipo de valores y ayudaremos a que esta sociedad cambie.

Los trastornos de la alimentación son duros, graves y en muchos casos mortales. La anorexia nerviosa es el trastorno mental por el que más personas mueren al año, junto con el suicidio, que también se da en estos trastornos, sobre todo en la bulimia nerviosa. Son desgarradores, te dejan sin fuerza, sin ganas de vivir, familias preocupadas y deshechas, personas hundidas que son atendidas por salud mental cada año. Si, son curables y los profesionales de la psicología y la psiquiatría junto con otros profesionales sanitarios, luchamos cada día con esta lacra, pero tenemos que actuar todos y deberíamos pedirle responsabilidad a los representantes de la moda, a los medios de comunicación y a todos y cada uno que están jugando con la vida de muchas personas, aunque no sean los únicos, pero son una parte importantísima del problema.

Rosi Palencia, Psicóloga sanitaria

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¿Qué es la neuropsicología?

La neuropsicología se encarga de estudiar la relación entre los procesos mentales y conductuales y el cerebro.

Por lo tanto un neuropsicólogo es el profesional que se ocupa del diagnóstico y tratamiento de los problemas cognitivos, conductuales y emocionales producidos por los diferentes procesos que afectan al funcionamiento cerebral normal.

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¿QUÉ SON PROBLEMAS COGNITIVOS?

Los problemas cognitivos se dan cuando se encuentran afectadas algunas de las siguientes funciones mentales:

  • Atención
  • Memoria
  • Lenguaje
  • Funciones ejecutivas (planificación, resolución de problemas, flexibilidad cognitiva…)
  • Razonamiento
  • Habilidades visoconstructivas
  • Orientación espacial y temporal

¿CÓMO TRABAJA UN NEUROPSICÓLOGO?

En primer lugar, es necesario realizar una evaluación neuropsicológica: mediante entrevista y pruebas se valorará cuáles son las funciones con un rendimiento más deficitario. Posteriormente, se realizará el plan individualizado de neurorehabilitación en base a las funciones que sea necesario trabajar, y de este modo alcanzar un grado óptimo de funcionamiento cognitivo, emocional y funcional.

¿CUÁNDO ES NECESARIO ACUDIR?

Es necesario acudir a realizar una evaluación neuropsicológica en casos donde ha habido un daño cerebral, como puede ser tras un ictus, traumatismo craneoencefálico, en casos de tumores cerebrales, enfermedades neurodegenerativas, como demencias, esclerosis múltiple… o enfermedades del desarrollo, como epilepsia, parálisis cerebral, trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)…

También se recomienda en todos aquellos casos en los que tiene lugar un deterioro de las funciones cognitivas o una alteración del comportamiento donde se sospecha que puede ser consecuencia de un daño o una alteración patológica del funcionamiento cerebral.

Elena Acevedo